¿CUÁNTO VAMOS A DAR?


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El comienzo de cada año, con la fiesta de despedida del que se va tras el desenfreno que provocan las 12 uvas, junto con la semana posterior en la que todos y cada uno de nosotros perdemos la cabeza comprando regalos a todo hijo de vecino se convierte siempre en una época en la que a todos nos da por pensar. Salimos de un año renegando y entramos en el nuevo rogando, suplicando. Pensamos mucho, muchísimo. En lo que hemos hecho, en lo que haremos, en lo que nos gustaría que nos pasara.

A. -“Madre mia, hoy hace 7 años que Fulanito me dijo que nunca más… la de cosas que han pasado desde entonces!”

B. -“Es verdad, es que hay que ver la de cosas que ocurren en sólo un año! Es que nunca sabes lo que te puede pasar en 365 días”.

Y es cierto. A muchos les gusta hacer los propósitos de año nuevo. Promesas que hacemos con nosotros mismos una vez que echamos la vista atrás y analizamos todo lo que hemos comido, dicho o hecho en los 12 meses anteriores. Para muchos el balance siempre es positivo. Para otros sin más… Lo que llama la atención es que siempre, y los periodistas lo hacemos mucho, es salir a la calle a preguntar “y ¿qué le pide usted al año nuevo?”, cuando a lo mejor, la pregunta debería ser “y usted ¿cuánto va a dar para obtener lo que quiere del próximo año?”

Posiblemente quejarse no sea la opción. Resignarnos tampoco. Pero tal vez, si analizamos cómo nos hemos portado a lo largo del año pasado saquemos conclusiones de muchas de las cosas que hoy, 4 de enero de 2015 tenemos en nuestra vida. No me refiero a decir evidentemente que quien no tiene trabajo es porque no lo busca, por poner un ejemplo absurdo. Pero posiblemente, quien haya terminado y empezado el año preguntándose por alguien será porque algo ha fallado en el pasado entre ellos. Algo a lo que no han puesto remedio. El que esté incómodo con algún allegado y no planta cara a la situación seguirá estándolo año tras año.

El que no diga ‘te quiero’ a tiempo posiblemente estará solo en 2016. Quien sepa pedir perdón antes de que sea tarde tendrá un 2015 fabuloso, atrayendo continuamente cosas positivas. El que escuche a los demás y se deje ayudar será capaz de hacerlo con los demás a mediados de junio, y quien se niegue a reconocer que las cosas no siempre salen bien construirá su casa cuesta arriba, generando en su interior rabia, impotencia y una envidia irrefrenable.

Lanzarse a lo desconocido siempre es una opción. El año nuevo siempre es un solar que acabamos de heredar del anterior. Nunca hay nada. Solo tierra y matas secas, salpicadas alrededor del terreno. Y somos nosotros los que hemos de ir trabajando en lo que queremos construir. Construir lo que de verdad queremos. Cumplir esos propósitos de los que tanto alardeamos en esta primera semana de enero, pero para eso no hay que rogarle al año nuevo, sino, como digo, darle.

Darle pistas de lo que queremos lograr. No darle a entender nada que no queramos. Darle sonrisas para recibirlas multiplicadas por dos. Darle respuestas. Darle muestras de lo que somos. Y de lo que no también. Solo así, el año nuevo responde:

“Te daré todo lo que quieras de mí. Pero trátame bien. Suéñame. No me llames más. Hazme reír a cualquier hora. Prometo pedirte perdón. Te echo de menos. Iré a recogerte al aeropuerto aunque me de pereza porque esté cansado. Yo te haré cosquillas y te dejaré una nota por las mañanas. Creo que voy a llamar a mi hermana. Voy a darte otra oportunidad. Te quiero. Estás contratado. ¿Te apetece venir a cenar?. No te preocupes, está pagado. Me da mucha vergüenza pero voy a ir a pedir un aumento. Se acabó. ¿Nos casamos?. Quiero hacer las paces contigo. Sinceramente no estoy enamorada de ti. Pues ahora estamos todos tan a gusto. Ha costado trabajo, pero lo he conseguido. He vuelto, y me quedo.”

Dar respuestas. Dar salidas. Dejarnos de tonterías.

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2 comments

  1. Mamá · enero 4, 2015

    Muy bonito, cielo. Me encanta y es verdad lo que dices. Pero a veces no nos damos cuenta.
    Te quiero

  2. Isabel · enero 5, 2015

    Pues sí,totalmente de acuerdo,sobri.Y x q esperar a decir adiós a un año? Cada día deberia ser un propósito y poner toda la carne en el asador,xq sólo nosotros somos responsables de nuestra vida.
    Enhorabuena!!! No sé q llevaban tus 12 uvas,pero yo las quiero de la misma cosecha!!!

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